El devorador de almas

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El devorador de almas

Mensaje  Panem Cirsenses el Lun 27 Feb - 16:58

La habitación es un amplio receptáculo cuadrangular al que se accede desde el salón, a través de una puerta de dos hojas de vistosas y polícromas vidrieras con motivos florales. Las paredes están ocultas por una estantería repleta de libros, salvo el espacio reservado a dos amplios ventanales y la puerta de acceso. Sobre el techo, un par de focos de poderosa luz alumbran una mesa de madera, circundada por media docena de sencillas sillas tapizadas en piel; que, junto con el sofá, la lámpara de pié que lo cobija y una pequeña mesilla de lectura, casi un velador, constituyen todo el mobiliario del habitáculo.
Entra en la sala y lo ve, recostado en el sofá -como si repentinamente le hubiera vencido el sueño-; el libro abierto en su regazo; la cabeza, ligeramente ladeada, reposa sobre el respaldo; y los brazos cuelgan desde el diván, con un leve y apenas perceptible balanceo. Se acerca con la intención de acariciarle, y al posarle la mano sobre el hombro se desliza sobre el sillón con todo su peso, como el cuerpo inerte que es; queda suspendido sobre el brazo del sofá, con los ojos abiertos y la facciones del rostro arrugadas, casi comprimidas, con la boca torcida en una mueca grotesca. Ella ahoga un grito y se cubre la cara con ambas manos; el libro cae al suelo. Tras un instante de zozobra y con un estremecimiento se agacha a recogerlo; todas las hojas están en blanco excepto el título: "El devorador de almas".
Colina arriba, en la iglesia del pueblo, las campanas tocan a muerto y su tañido llega hasta ella como un eco lejano: el sonido de la ausencia. Y en el éter infinito, sobre la noche espectral, brillan dos luceros y la luna llena, que se ensombrece por momentos, titilando, como si las ánimas de los difuntos pasasen en ascendente procesión delante de ella, velándola.
La incipiente negrura de la noche se adueña también de la casa. La oscuridad le oprime: Él ha partido; el destino es ineludible. Y ajena a su alrededor y olvidado ya el terror, enjuga sus lágrimas, toma el libro en sus manos y busca una marca entre las virginales páginas para continuar desde donde él lo ha dejado.
avatar
Panem Cirsenses
Onix
Onix

Mensajes : 18

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.